No es sólo la interconexión en red de la tecnología, sino de la de los seres humanos mediante la tecnología. No es una era de maquinas inteligentes, sino de seres humanos que, mediante redes, combinan su inteligencia, conocimiento y creatividad para conseguir avances en la creación de riqueza y el desarrollo social.
Éste cambio esencial en el modo de canalizar la capacidad de innovación y creación de valor que tienen las empresas, la oleada de colaboración masiva ofrece enormes oportunidades. Las empresas pueden salir de sus cuatro paredes para sembrar las semillas de la innovación y recoger una abundante cosecha. De hecho, las empresas que entablan unas relaciones ágiles y basadas en la confianza con colaboradores externos están bien posicionadas para construir unos ecosistemas empresariales muy activos que crean valor con mayor eficacia que las empresas organizadas jerárquicamente.